Diogo Pedro
«Preferiría quedarme ciego antes que poder ver y ser ciego toda la vida».
«Ser agradecido es lo que me permite estar ahí para los demás»
Diogo Pedro comienza su intervención con una idea sencilla, pero profundamente transformadora: observar nuestra propia vida con atención puede ayudarnos a descubrir los valores y las lecciones que realmente nos guían.
Y, cuando haces este ejercicio, hay una palabra que vuelve una y otra vez: gratitud.
Suele bromear diciendo que su novia le dice que «nació con el trasero mirando a la luna». Y, al repasar su historia, reconoce que ha disfrutado de muchos privilegios invisibles: una familia unida, amor siempre presente, relaciones sólidas y un hogar en el que, aunque el dinero escaseara, nunca faltaba espacio para alguien más.
Fue en ese entorno donde aprendió una de las cosas más importantes de su vida: cuidar de los demás.


